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El
Consejo Internacional del Bienestar Social (CIBS) es una organización
mundial que representa a decenas de miles de organizaciones
de la sociedad civil de más de ochenta países
situados en todo el planeta. Desde la Cumbre Mundial para el
Desarrollo Social de Copenhague de 1995, el CIBS ha organizado
más de veinte foros regionales y mundiales para evaluar
y promocionar la aplicación de los compromisos de la
misma. A estos encuentros han asistido miles de participantes
de la sociedad civil procedentes de más de sesenta países
de todas las regiones del mundo.
A
partir de estas amplias series mundiales de foros y de otras
consultas a la sociedad civil, incluyendo las reuniones de la
Comisión para el Desarrollo Social de la ONU y del Comité
Preparatorio de la Sesión Especial de la Asamblea General
de la ONU sobre la puesta en aplicación de Copenhague,
han surgido ocho áreas prioritarias de acción
internacional. Este documento describe esas áreas y presenta
un resumen de algunas de las iniciativas específicas
para la ejecución de los compromisos de Copenhague propuestas
por los participantes en los foros.
1. EL SISTEMA DEL CONSEJO ECONÓMICO Y SOCIAL (ECOSOC)
A
pesar de algunas mejoras desde la Cumbre de Copenhague, se necesita
progresar mucho más en el fortalecimiento de las estructuras
y del modo de funcionamiento del Consejo Económico y
Social. En concreto, hay que reforzar la composición
del ECOSOC, su eficacia en los ámbitos regional y subregional,
y sus relaciones con organizaciones económicas fundamentales
como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la
Organización Mundial del Comercio. Cambios de esta clase
tendrían que verse como elementos esenciales de una nueva
arquitectura financiera internacional.
2. SISTEMAS
FINANCIEROS INTERNACIONALES
En
la Cumbre de Copenhague se acordó previsoramente que
deberían tomarse medidas para reducir el excesivo volumen
y la volatilidad de la actividad especulativa en los mercados
financieros internacionales. El fracaso posterior en la puesta
en marcha de este compromiso ha tenido consecuencias devastadoras
en el desarrollo social y económico, especialmente en
el Este de Asia y en Latinoamérica. Ahora, la Sesión
Especial debería identificar y promocionar reformas específicas
en esta área, en lugar de dejar el asunto en manos de
los ministros de economía y de las instituciones financieras
internacionales que durante mucho tiempo negaron la existencia
del problema y que, aún en estos momentos, siguen minimizando
su magnitud.
3. PROYECTO
MUNDIAL CONTRA LA POBREZA
Tal
y como se aprobó en Copenhague, todos los gobiernos deberían
establecer objetivos específicos y adoptar estrategias
para erradicar la pobreza absoluta y reducir la relativa. Debería
darse la máxima prioridad a la consecución de
objetivos específicos en relación con la renta
básica, la salud, la educación y el acceso al
agua y a los alimentos. La Sesión Especial tendría
que aprobar unos cuantos objetivos concretos y realizables en
estas áreas, como los Objetivos de Desarrollo Internacional
de la OCDE, y debería obtener compromisos específicos
de los países desarrollados y de las instituciones financieras
internacionales sobre el tipo de ayuda que facilitarán
a los países en vías de desarrollo para que logren
estos objetivos.
4. AYUDA
OFICIAL AL DESARROLLO
En
la Cumbre de Copenhague se elaboraron compromisos vagos orientados
a invertir la reciente disminución de los fondos dedicados
a la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), aliviar más la
carga de la deuda a los países en graves dificultades
y aplicar el principio 20/20. La Sesión Especial debería
aprobar iniciativas especificas que lograran progresos sustanciales
en las direcciones apuntadas en la Cumbre y que cumplieran con
el compromiso de hacer que los programas de ayuda satisfagan
con más eficacia las necesidades identificadas a escala
local.
5. RENTA
BÁSICA GARANTIZADA
En
la Cumbre de Copenhague se acordó que, en periodos de
especial dificultad o vulnerabilidad, debería garantizarse
una renta básica a los individuos y a las familias. La
Sesión Especial tendría que aprobar iniciativas
específicas para reforzar los sistemas de ingresos básicos
garantizados en todo el mundo, incluyendo, donde fuera posible,
la ampliación de la protección para que comprendiera
a los trabajadores autónomos, los trabajadores por cuenta
ajena, el sector informal y el ámbito rural. Además,
habría que prestar una atención especial al microcrédito
y al ahorro subvencionado, así como a la seguridad social
y a otros sistemas convencionales de complemento de ingresos.
6. SISTEMAS
IMPOSITIVOS
En
la Cumbre de Copenhague se aprobó la necesidad de disponer
de sistemas de tributación progresivos, justos y eficaces
que proporcionen ingresos suficientes para subvenir a necesidades
nacionales e internacionales. La Cumbre subrayó la importancia
de establecer impuestos adecuados y equitativos sobre activos
y transacciones internacionales. La Sesión Especial debe
identificar y promover las reformas orientadas al logro de estos
objetivos, tanto a escala nacional como internacional. Entre
éstas debería incluirse la elaboración
de unas directrices internacionales para el diseño y
la administración de sistemas de impuestos nacionales.
7. COMERCIO
EQUITATIVO E INVERSIÓN
Los
participantes a la Cumbre de Copenhague se pusieron de acuerdo
sobre la necesidad de un sistema reglamentario que garantice
la justa competencia y las responsabilidades éticas en
las relaciones comerciales internacionales. Asimismo, se estimó
que era necesario evaluar y acrecentar el impacto de las negociaciones
de libre comercio respecto a los países en vías
de desarrollo. Desde que se celebró la Cumbre, los progresos
en este tema han sido escasos. La Sesión Especial debería
emprender acciones con vistas a desarrollar un código
obligatorio de derechos y responsabilidades relativos al comercio
y a la inversión internacionales. El código tendría
que incluir las normas esenciales pertinentes de la Organización
Internacional del Trabajo.
8. DERECHOS
ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES
En
Copenhague se acordó que habría que esforzarse
más para garantizar la ratificación y el cumplimiento
del Convenio Internacional de Derechos Económicos, Sociales
y Culturales. La Sesión Especial tendría que identificar
y avalar iniciativas específicas que permitieran mejorar
la eficacia del Convenio y perfeccionar el vínculo entre
el citado acuerdo y las normas específicas y los objetivos
aprobados en la Cumbre de Copenhague.
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