Óscar Azmitia

Proyecto de Desarrollo Santiago-La Salle, Chile

El Fortalecimiento de Identidades y el Respeto a la Diversidad
como Manejo Creativo de lo Cultural para el Desarrollo Humano


La Agenda Occidental del Desarrollo y las Culturas Locales

     Las señales fundamentales que influyen sobre el mundo moderno de hoy: el mercado, la globalización, la homogeneización, son elementos básicos del discurso o la agenda “occidental”.

     A estas alturas, es imposible que algún país o nación quede al margen de este colosal proceso mundial; y como no podemos quedarnos desfasados, importa preguntarnos con qué calidades, con qué fundamentos, con qué argumentos podemos incorporarnos sin esperar que nos incorporen. Quizás, hoy más que nunca nuestra culturas y nuestras experiencias deben de mostrar su raíz, su identidad, su fluidez, su apertura y su antidogmatismo.
En estos vertiginosos tiempos de evolución nacional y mundial, probablemente, las palabras de nuestros abuelos: “hemos venido a la madre tierra para enriquecer y dar objetividad a nuestra historia, para ampliar el horizonte de la cosmovisión de nuestros pueblos y de todos los congéneres”, en cuyo contenido encontramos niveles de apertura, tolerancia, discernimiento y reflexión, puedan servirnos de instrumento para considerar alternativas, opciones, oportunidades y así servirnos de soporte para generar una nueva mundivisión.

     Está dentro de nuestras facultades, también, poder concebir un tipo de desarrollo distante al centralizado, unilateral y lineal que hemos conocido y vivido sin resultados positivos. Proponemos restaurar ánimos, descubrir nuevas posibilidades y alternativas, poniendo en juego el
saber originario de nuestra patria, el andamiaje donde nuestros padres construyeron su personalidad y construyeron las nuestras, con su ciencia, su sabiduría, su filosofía, su arte y su moral.

     Pero bien sabido es que nuestros pueblos y culturas poseen desde siempre, sus propios conceptos acerca de la felicidad, el progreso y la convivencia humana; nuestros ancestros mayas cultivaron la personalidad; la búsqueda en la naturaleza de las cosas, la sinceridad de propósitos y la extensión de las fronteras del conocimiento.

     Junto a esta antigua sabiduría perviven también las antiguas facultades, pero probablemente, por el desarrollo deslumbrante de la ciencia moderna, pensamos que nuestras culturas son inferiores ante las grandes naciones.


Replanteamiento del Desarrollo desde la Agenda de los Pobres


     Hay una urgente necesidad de replantearnos la noción del desarrollo desde la “agenda cultural de las y los pobres”.

     La agenda de los pobres debe ser la base para una concepción más humanística y ambiental del desarrollo. Podemos asistir al proceso de globalización sin la pérdida de nuestras raíces y sin el abandono de la cosmovisión. Si no lo hacemos así, la negación radical de lo que somos, sería el precio fatal a pagar.

     Nuestra responsabilidad consiste en estudiar y aprender la ciencia y tecnología de otros pueblos y naciones, pero en cuanto a filosofía y política nuestro argumento continúa sólido y vigente.

     Hoy como nunca debemos volver a nuestros orígenes, pero no en el sentido peyorativo, sino en el volver a los fundamentos de la cosmovisión, a lo espiritual, al yo soy tú y tú eres yo, evitando así el riesgo de la codificación de nuestra conciencia. Es un volver en doble movimiento: al origen, pero, también, al avance, a la construcción de nuevos escenarios y nuevos horizontes.

     Con esta base estamos listos para discutir nuestra forma de desarrollo, nuestra política de calidad de vida, la justicia social. Con estas bases deseamos aportar a un nuevo tipo de desarrollo en el contexto de la globalización.