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Análisis
Regional
Los participantes a las sesiones plenarias y
a los debates temáticos de grupo analizaron los progresos en la
implementación de los compromisos de Copenhague en América
Latina desde que se celebró la Cumbre en 1995.
Se presentaron estadísticas sobre la evolución reciente
del desarrollo social en la región que indican que:
- Entre
1990 y 1997, según el Informe sobre la Pobreza del año
1998 publicado por el PNUD, el número de hogares pobres ha disminuido
desde el 41% al 36%. Sin embargo, el porcentaje de personas pobres ha
aumentado, lo que, comparándolo con el dato anterior, implica
un aumento del número de personas por hogar.
- En la
región, la evolución de los niveles de pobreza no es homogénea,
siendo México y Venezuela los países que experimentan
un crecimiento en el número de hogares pobres.
- El mercado
laboral latinoamericano ha crecido, sobre todo por una mayor presencia
de las mujeres como fuerza de trabajo.
- Los
niveles de desempleo, sin embargo, han aumentado recientemente, en particular
los de las mujeres y los jóvenes.
- Un crecimiento
económico inadecuado y la escasa creación de empleo altamente
productivo en la mayoría de los países de la región
hacen más difícil que la juventud, cada vez más
educada, entre a formar parte de la fuerza de trabajo.
Más
allá de las estadísticas, los participantes discutieron
acerca de sus diferentes perspectivas basadas en su experiencia como organizaciones
de la sociedad civil que trabajan con y por los ciudadanos más
vulnerables de la región. El análisis colectivo puso en
evidencia que la región está sufriendo actualmente un proceso
agudo de desintegración. Las políticas económicas
predominantemente neoliberales que están aplicando las instituciones
financieras internacionales y los gobiernos nacionales conducen a un incremento
de la pobreza, de la desigualdad en la distribución de la riqueza
y de la marginación social para la mayoría de los ciudadanos.
Las causas de la pobreza son estructurales y su erradicación es
una responsabilidad que atañe a los gobiernos nacionales, las organizaciones
internacionales, el sector privado, las grandes corporaciones multinacionales
y las organizaciones de la sociedad civil.
Sin embargo, los gobiernos de la región
tienden a ignorar las causas estructurales de la pobreza y a poner en
marcha programas para aliviarla que están orientados fundamentalmente
al corto plazo. Se requieren programas de desarrollo humano integral a
largo plazo que promuevan una distribución equitativa de la riqueza
y de la renta, valoren la diversidad cultural, el desarrollo sostenible
y el reforzamiento de las capacidades de la sociedad civil.
Una estrategia alternativa de desarrollo político
y social que está siendo cada vez más popular y reconocida
por su eficacia en la consecución de un desarrollo más equitativo
y participativo en América Latina es la promoción del poder
y la toma de decisiones a escala local. La propuesta es concentrarse en
desarrollar el poder, la influencia y la capacidad de la sociedad civil
en el ámbito local, mediante la descentralización, el control
social y las políticas y los programas de participación
ciudadana. Esta propuesta fue ampliamente discutida y promovida por los
participantes en el foro y se perfiló como una recomendación
fundamental para mejorar el desarrollo social en la región.
Finalmente,
los participantes de la región llamaron atención a la necesidad
de encontrar caminos para una mayor transparencia de información
dirigida a nuestros ciudadanos sobre lo que los gobiernos dicen y hacen
respecto de los compromisos asumidos en Copenhague, y buscar formas de
mayor participación ciudadana en el seguimiento de los acuerdos.
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