Declaración de Dublín

Adoptada por la Asamblea General del CIBS en Dublín en la ceremonia de conmemoración del 90º aniversario del CIBS, 7 de julio de 2018.

Establecido en 1928, el Consejo Internacional del Bienestar Social (CIBS) es una de las organizaciones no gubernamentales internacionales más antiguas cuyo objetivo es promover el desarrollo social, la justicia social y el bienestar social en todo el mundo.

Nosotros, los miembros del CIBS, estamos orgullosos de estar afiliados a esta destacada organización de la sociedad civil que representa a una gran variedad de partes interesadas de todo el mundo, una organización bien reconocida y altamente considerada a nivel nacional e internacional. Nos gustaría aprovechar esta conmemoración para reiterar nuestro apoyo a las metas y objetivos del CIBS establecidos en nuestra Constitución y esbozar nuestra visión para el futuro.

Estamos unidos en nuestro deseo común de apoyar y promover un desarrollo socioeconómico que sitúe a las personas en el centro del desarrollo sostenible como asociados en pie de igualdad y poderosos agentes de acción y se base en el principio de la dignidad humana y la justicia social. Estamos convencidos de que el empoderamiento y la participación de las personas en la sociedad son esenciales para el desarrollo social y económico de todos los países, independientemente de que sean ricos o pobres. Profundamente preocupados por las tendencias negativas, como el aumento de la desigualdad, dentro y entre países, estamos convencidos de que las políticas públicas deben apuntar a eliminar las barreras estructurales que perpetúan las desigualdades que se refuerzan mutuamente en los ámbitos económico, social, ambiental y político. Múltiples desigualdades impiden a las personas alcanzar su pleno potencial y llevar una vida digna. Nos preocupa profundamente que la vulnerabilidad a la degradación del medio ambiente agrave las desigualdades existentes. Las desigualdades están estrechamente relacionadas con la discriminación centrada en determinados grupos de población. El CIBS reitera que la eliminación de las desigualdades es el requisito previo para la realización de los derechos humanos para todos.

Reafirmamos nuestro compromiso con la erradicación de la extrema pobreza en todas sus dimensiones y con la reducción de las penurias y la vulnerabilidad de la sociedad, especialmente entre los grupos de población desfavorecidos. El fortalecimiento de los sistemas de protección social y el logro de la universalidad en la prestación de protección social y en el fortalecimiento y la potenciación de las comunidades son las mejores maneras de erradicar la pobreza, reducir la inseguridad y las privaciones en el mundo. La protección social es también un instrumento clave para alcanzar muchos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El CIBS apoya sistemáticamente los esfuerzos en los planos nacional, regional e internacional para promover sistemas universales de protección social, incluidos los niveles mínimos de protección social. Reiteramos nuestro apoyo a los conjuntos de garantías básicas de seguridad social definidos a nivel nacional, como se especifica en la recomendación 202 de la OIT, que garantizan que, a lo largo del ciclo de vida, todas las personas necesitadas tengan acceso a la atención básica de la salud, la educación y la seguridad de los ingresos básicos, lo que, en conjunto, garantiza el acceso efectivo a un conjunto de bienes y servicios esenciales definidos a nivel nacional. Consideramos que la protección social es una inversión en capital humano y social. La protección social es una inversión en el presente y en el futuro de las sociedades.

El CIBS reafirma su compromiso con el logro de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y niñas y de los miembros de la comunidad LGBTIQ. El CIBS aboga firmemente por la integración de una perspectiva de género en todos los esfuerzos de desarrollo. Nos oponemos firmemente a la discriminación de género existente en todas las formas, especialmente el maltrato de las niñas y las mujeres mayores; nos oponemos al acoso sexual y la explotación de las mujeres, incluida la trata. Resolvemos actuar de consuno para oponernos firmemente a esas prácticas, perpetuadas por la pobreza y las normas sociales perjudiciales mediadas por el patriarcado y la discriminación por motivos de género, incluidos el matrimonio precoz, el embarazo precoz y la mutilación genital femenina. Creemos que la educación de los varones, que tiene en cuenta las cuestiones de género, es un factor crucial para lograr la igualdad entre los géneros en la sociedad a largo plazo. La igualdad de género es un requisito previo necesario tanto para el desarrollo económico como para la sostenibilidad ambiental.

El CIBS cree que los desastres y los conflictos sociopolíticos en diversas partes del mundo están acentuando las vulnerabilidades preexistentes de muchas naciones y sus pueblos. El CIBS resuelve promover acciones para reducir las vulnerabilidades humanas y ambientales. El CIBS cree firmemente que se debe animar a los gobiernos nacionales y a la comunidad mundial a trabajar al unísono para conseguirlo.

La adopción de la nueva Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, con su llamamiento a poner fin a la pobreza extrema y a transformar el mundo para satisfacer mejor las necesidades humanas de las generaciones actuales y futuras, es de vital importancia para el CIBS. Las preocupaciones y temas prioritarios esbozados en este documento ayudan al CIBS en su defensa transnacional, así como en la búsqueda de respuestas políticas apropiadas y efectivas relevantes para el papel de la sociedad civil en las cambiantes circunstancias actuales.

El CIBS comparte la convicción de que la promoción del desarrollo humano a través de políticas sociales sistemáticas es un determinante importante del desarrollo económico, que, a su vez, facilita los logros en el bienestar de las personas. Reafirmamos nuestro compromiso de no escatimar esfuerzos para que las instituciones del Estado rindan más cuentas y respondan mejor a las necesidades de sus ciudadanos, a fin de lograr una mayor participación de las organizaciones de la sociedad civil en los esfuerzos ascendentes encaminados a supervisar la aplicación de medidas concretas en el contexto del Programa de Desarrollo Sostenible para 2030.

Reconocemos que el respeto de la dignidad humana -el principio fundamental de los derechos humanos- es un elemento necesario por derecho propio para cumplir los objetivos de desarrollo sostenible. La protección social es un instrumento clave para el logro de los SDGs, especialmente en el logro del Objetivo 10, que se centró en la "Reducción de la Desigualdad", y el Objetivo 17, que se centró en las "Alianzas para los Objetivos" y es un prerrequisito importante para todos ellos. Reiteramos que las cuatro dimensiones del desarrollo sostenible: la ética, la social, la medioambiental y la económica, deben considerarse siempre juntas, en este orden de importancia. El crecimiento económico es un medio para el desarrollo, no un fin en sí mismo. La economía es un buen servidor, pero no el mejor maestro para el desarrollo. Como organización, el CIBS se fija el ambicioso objetivo de contribuir al replanteamiento y fortalecimiento de la dimensión social del desarrollo sostenible mediante un enfoque integrado que utilice nuestra experiencia sobre el terreno. La equidad intergeneracional y el fortalecimiento de los lazos económicos y sociales entre las generaciones son importantes para el CIBS como parte de la agenda social emergente de un mundo que envejece rápidamente.

El fortalecimiento del CIBS y de las organizaciones afiliadas para lograr una mayor capacidad en el ámbito del bienestar social y el desarrollo social, así como la promoción de la colaboración entre las organizaciones afiliadas y los asociados a todos los niveles, a nivel nacional, regional y mundial, es vital en nuestros esfuerzos por aplicar los SDG y los objetivos.

Revisando los 90 años de actividad de nuestra organización, podemos decir que los valores humanísticos han estado en el centro de la misma. Reafirmamos nuestro compromiso de eficacia probada con una forma integrada de ver el desarrollo sostenible: es un programa para la equidad dentro de las generaciones y entre ellas. Se basa en el principio ético de la igualdad de los seres humanos y de una visión de una sociedad inclusiva para todos que utilice la tecnología y las instituciones económicas para promover el bienestar humano sin poner en peligro la capacidad de carga de la naturaleza.